Algunos días me deleito con algunas páginas de Internet y las investigo. Primero, las analizo en forma global y luego sus contenidos. A los contenidos los contrasto con la Evidencia Científica y … luego escribo sobre ellas.
Esta, de las de América Latina, ha pasado a ser una de mis predilectas, tal vez porque preconice el uso de la Metformina como una droga para bajar de peso y no como lo que es, un hipoglucemiante oral de amplio uso en pacientes diabéticos y sin efectos demostrados sobre la reducción de peso a la fecha.
Se llama Ni Una Dieta Más, parece una página Web de una persona que puede ser médico/a, pero me resulta muy divertida.
Comenzamos con un video de YouTube (gratuito, no han invertido mucho en Desarrollo propio o I&D), por lo que se puede ver:
Hasta aquí, un video muy económico, casero, hecho para “vender algo”.
Sigamos analizando los “Conceptos” del video y de esa página Web y yo pongo mis comentarios entre corchetes y con letra roja.
Dicen:
“Ponga en la balanza los anuncios publicitarios de productos para adelgazar
Hojee una revista, examine un periódico o recorra los canales de televisión y los verá por todas partes: Anuncios publicitarios que prometen una rápida y fácil pérdida de peso sin necesidad de hacer dieta ni ejercicio físico. ¿No sería ideal — tal como lo proclaman los anuncios — si usted pudiera adelgazar simplemente tomando una píldora, poniéndose un parche o frotándose una crema por el cuerpo? Una lástima, pero la verdad es que las afirmaciones publicitarias de este tipo, casi siempre son falsas.
Los médicos, dietistas y demás expertos están de acuerdo en que la mejor manera de bajar de peso es ingerir menos calorías y aumentar la actividad física para quemar más energía. [Colón ha descubierto América otra vez !!!]. Un objetivo razonable es perder aproximadamente una libra por semana. Para la mayoría de las personas, esto implica reducir unas 500 calorías de su dieta diaria, comiendo una variedad de alimentos nutritivos y haciendo ejercicio con regularidad.
Cuando se trata de evaluar las afirmaciones publicitarias de los productos para perder peso, la Comisión Federal de Comercio (Federal Trade Commission, FTC) [Espectacular, un sitio de Venezuela (supuestamente) se somete a las Leyes de EEUU !!!] recomienda aplicar una saludable dosis de escepticismo. Antes de gastar dinero en productos que prometen resultados rápidos y fáciles, sopese las afirmaciones cuidadosamente. Antes de malgastar su dinero en productos sobre los que se haga alguna de las declaraciones falsas que se listan a continuación [Gástelo con nosotros, no envíe su dinero fuera del país !!!], piénselo dos veces:
“¡Adelgace sin hacer dieta ni ejercicio físico!”
Lograr un peso saludable da trabajo. Deje de lado cualquier producto que le prometa resultados milagrosos sin esfuerzo. Si compra uno de estos productos, lo único que perderá será su dinero. [Compre los nuestros !!!]
“¡Adelgace sin importar cuánta de su comida favorita coma!”
Tenga cuidado con cualquier producto sobre el que se afirme que usted perderá peso aún cuando coma la cantidad que desee de sus comidas favoritas de alto contenido calórico. Bajar de peso requiere una cuidadosa elección de los alimentos. Satisfacer su apetito con vegetales y frutas saludables puede ayudarlo a decirle no a esos dulces y golosinas que tanto engordan [Tic,Tac, Tic, Tac, Tic, Tac …]
“¡Pierda peso para siempre! ¡Nunca más vuelva a hacer dieta!”
Aún cuando logre bajar de peso, un adelgazamiento permanente requiere hacer cambios en su estilo de vida. No confíe en ningún producto que le prometa resultados de una vez y para siempre sin necesidad de hacer una dieta de mantenimiento continuada [Con nuestros productos y de por vida, obviamente !!!].
“¡Bloquea la absorción de grasas, carbohidratos o calorías!”
Los médicos, dietistas y demás expertos concuerdan en que simplemente no existe ninguna píldora mágica sin receta que le permita bloquear la absorción de grasas, carbohidratos o calorías. La clave para reprimir los antojos de esas “comidas que lo llevan a la perdición” es controlar el tamaño de las porciones. [Colón, otra vez !!!] Limítese comiendo porciones más pequeñas o una tajada más delgada.
“¡Pierda 30 libras en 30 días!”
Adelgazar a un ritmo de una o dos libras por semana es la mejor manera de perder peso y no volver a recuperarlo. En el mejor de los casos, los productos que prometen un adelgazamiento a la velocidad del rayo son falsos. En el peor de los casos, pueden arruinarle la salud [Como los nuestros].
“¡Todas las personas adelgazarán!”
Los hábitos y cuestiones relacionados a la salud son exclusivos a cada persona. Simplemente no existe un producto efectivo con resultados garantizados para todas las personas. Consulte con su profesional de la salud [De nuestro listado de “asociados”, compre nuestros productos en nuestros comercios “asociados”, tome los helados o “merengadas” de nuestras “cadenas de heladerías asociadas” y siga pagándonos de por vida con su tarjeta de crédito !!!] y para que lo ayude a diseñar un programa de nutrición y ejercicio físico adecuado a su estilo de vida y a su metabolismo.
“¡Pierda peso usando nuestra crema o parche milagrosos!”
Usted ha visto los anuncios de parches o cremas en los que se afirma que pueden hacer desaparecer las libras. No crea en esas promesas. No existe nada que usted pueda usar o ponerse en la piel que lo haga adelgazar. [Pero … no habías escrito esto más arriba: “Los médicos, dietistas y demás expertos concuerdan en que simplemente no existe ninguna píldora mágica sin receta que le permita bloquear la absorción de grasas, carbohidratos o calorías”. ???]
Para obtener más información, visite el sitio Web de la Comisión Federal de Comercio www.ftc.gov/espanol [Se puede estar 12 horas buscando información allí !!!]. Puede conseguir información adicional sobre nutrición y pérdida de peso a través de la red de información sobre control de peso del National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases’ llamando al 1-800-WIN-8098. Para reportar afirmaciones publicitarias fraudulentas de productos para perder peso, comuníquese con su Fiscal General estatal, oficina local de protección al consumidor o a la oficina de Buenas Prácticas en los Negocios (Better Business Bureau) [Siempre en EEUU, nunca “ en casa” ¿verdad?].
La FTC trabaja en favor del consumidor para la prevención de prácticas comerciales fraudulentas, engañosas y desleales y para proveer información para ayudar a los consumidores a identificar, detener y evitar dichas prácticas. Para presentar una queja o para obtener información gratuita sobre temas de interés del consumidor visite ftc.gov/espanol o llame sin cargo al 1-877-FTC-HELP (1-877-382-4357); TTY: 1-866-653-4261. La FTC ingresa las quejas presentadas por los consumidores a una base de datos segura y herramienta investigativa llamada Red Centinela del Consumidor (Consumer Sentinel) que es utilizada por cientos de agencias de cumplimiento de las leyes civiles y penales en los Estados Unidos y del extranjero. “
Hasta aquí llegamos con esta “cosa” que no me merece el menor análisis.
A los HECHOS vamos ahora:
El dueño o dueña del sitio Web en cuestión propone, nada más ni nada menos, “seguir sus consejos y consumir sus productos comerciales de por vida”.
Eso no es otra cosa que una “Dieta Terapéutica Hiperproteica De Por Vida”.
Si revisamos, por ejemplo, en la Wikipedia, encontramos que:
“Dietas Terapéuticas: son las dietas en las que se altera la composición en nutrientes o en energía cuando existe una enfermedad o situación patológica.
Dietas modificadas en proteínas: pueden aportar mayor cantidad de proteínas que las recomendadas para las personas sanas (dietas hiperproteicas), estando indicadas en situaciones de malnutrición (bajo peso, anorexia, etc.). “
Después de una cuidadosa búsqueda en PubMed, debo confesar que no he encontrado ninguna cita bibliográfica respecto al valor de estas “dietas, suplementos y “merengadas” milagrosas para dejar de tener “Cerebro de Gordo”.
Por otro lado, me he encontrado con una revisión excelente de las Universidades de Navarra (España) y Viçosa (Brasil), que pueden leer íntegramente aquí y de la cual destaco algunos puntos:
“Dietas adelgazantes”
I. Marques-Lopes1, G. Russolillo1, E. Lopes-Rosado1, J. Bressan2
1. Departamento de Fisiología y Nutrición. Universidad de Navarra 2. Departamento de Nutrição e Sanide. Universidad Federal de Viçosa. Brasil
INTRODUCCIÓN
La definición de dieta según el diccionario de la Real Academia Española es ”Régimen que se manda observar a los enfermos o convalecientes en el comer y en el beber”. La sabiduría popular hace alusión a la relación entre la obesidad con enfermedad y el ayuno como forma de curación. Así, por ejemplo el refrán “Para quien con muchos manjares no faltan enfermedades o quien comió hasta enfermar ayune hasta sanar” lleva implícita la idea de que el paciente obeso ingiere alimentos en exceso y es reacio a la restricción energética1.
A pesar de los grandes avances en la comprensión de la génesis de la obesidad en sus aspectos genéticos, neuroendocrinos y metabólicos, la sobreingesta y/o el desequilibrio en el balance energético, sigue siendo el principal factor en el origen del aumento de grasa corporal habiéndose descrito que el 90-95% de los pacientes que pierden peso, lo recuperan al final de varios años2,3.
TRATAMIENTO DIETÉTICO DE OBESIDAD
Los fundamentos de la dieta en el tratamiento de la obesidad están bien establecidos, al menos desde el punto de vista teórico. Con el tratamiento dietético se pretende alcanzar un balance energético negativo para que el organismo obtenga energía para su funcionamiento a través de los depósitos grasos, que constituyen la mayor reserva energética corporal3.
Los cambios en la composición corporal derivados del aumento de peso en la obesidad se caracterizan por un aumento de la energía almacenada en forma de grasa que representa aproximadamente el 75% del peso ganado, mientras que el 25% del aumento ponderal está representado por la masa libre de grasa4. Así, es de gran importancia que el tratamiento dietético seguro en la obesidad se deba enfocar en una pérdida de peso de la misma magnitud y composición que el peso ganado5.
El tratamiento dietético de la obesidad se caracteriza no sólo por la implantación de un régimen dietético sino también por la modificación de los hábitos alimentarios y estilo de vida, que incluyen cambios en la actividad física diaria, situaciones de sobreingesta puntual, ingesta impulsiva, o no planeada, así como cambios en la composición de los macronutrientes de la dieta, como por ejemplo la disminución del consumo de lípidos6-8.
El tratamiento dietético además de pretender alcanzar un balance energético negativo para la disminución de la masa grasa, también pretende el mantenimiento de la pérdida de peso lograda y prevenir una futura ganancia de peso corporal, siendo estos tres puntos los pilares de la terapia dietética en la obesidad. Sin embargo, si es difícil lograr el primer objetivo, aún es más difícil lograr el segundo y el tercero3. Además, la terapia dietética tiene otros objetivos secundarios como son9:
– Disminuir los factores de riesgo metabólicos y cardiovasculares.
– Modificar los hábitos alimentarios perjudiciales a la salud.
– Evitar oscilaciones de peso.
– Restablecer el equilibrio psicosomático.
– Mejorar la capacidad funcional y la calidad de vida.
La valoración de la motivación del paciente obeso para la pérdida de peso es fundamental para que el tratamiento sea eficaz, donde no sólo es importante el empeño del profesional de salud, sino también del paciente.
Existen además de la motivación del paciente otros requisitos previos necesarios a tener en cuenta a la hora de iniciar una terapia dietética como son1:
– Historia previa de éxitos y fracaso en la pérdida de peso.
– Soporte familiar y de amigos.
– Conocimiento de la importancia y gravedad de la obesidad y de sus comorbilidades asociadas.
– Actitud del paciente hacia el ejercicio físico.
– Obstáculos que el paciente pueda poner a la terapia dietética.
– Consideraciones socioeconómicas del paciente.
RESTRICCIÓN ENERGÉTICA EN LA OBESIDAD
Conocida la ingesta del paciente, se plantea el grado de restricción energética de la dieta a realizar. Para ello, es necesario tener en cuenta el peso que se desea alcanzar y el ritmo de adelgazamiento, los cuales dependen de varios factores como son: la edad, enfermedades asociadas y otras condiciones individuales10.
Ya que el tratamiento de la obesidad es un proceso crónico, la dieta prescrita deberá poder ser mantenida a largo plazo. Para ello, además de cumplir los requisitos necesarios a la creación de un balance energético negativo, deberá ser nutricionalmente adecuada y seguible por el paciente. Para asegurar un cumplimiento a largo plazo de la dieta hipocalórica prescrita, ésta tiene que ser equilibrada, variada y a ser posible sabrosa y adaptada a las necesidades del enfermo, lo que es lo mismo, individualizada no sólo en cuanto a la restricción energética sino también en cuanto a su composición9-12.
Aunque los objetivos de la pérdida de peso se deban individualizar, por norma general se debe pretender una pérdida de peso inicial (primera fase) de alrededor del 10% del peso corporal al inicio del tratamiento. El ritmo deseable de esa pérdida de peso se sitúa entre 0,5-1 Kg por semana, aunque durante el primer mes se pueda producir una pérdida superior, toda vez que parte del peso inicialmente perdido esta constituido por glucógeno y agua1,3,4.
Las pérdidas de peso rápidas no son recomendables, ya que inducen a una pérdida superior de masa magra. Por otro lado, la pérdida de peso excesivamente lenta tampoco es recomendable teniendo en cuenta la posible desmoralización del paciente. Para alcanzar estos objetivos, la ingesta diaria del paciente obeso deberá estar restringida entre 500-1.000 kcal con respecto a la ingesta anterior al tratamiento. Una situación de obesidad mórbida, acompañada de complicaciones como apnea obstructiva o cuadro restrictivo ventilatorio grave, necesita una reducción de peso rápida por su riesgo a corto plazo. Por otro lado, una obesidad moderada sin complicaciones o con complicaciones metabólicas es candidata a una pérdida de peso más progresiva que incida fundamentalmente en una alteración de los hábitos alimentarios a largo plazo. Teniendo en cuenta estos criterios se puede establecer5,13:
– Una dieta normocalórica para pacientes con sobrepeso muy leve y con ingesta muy elevada previa al tratamiento.
– Una dieta hipocalórica.
DIETAS HIPOCALÓRICAS
Las dietas hipocalóricas son aquellas que permiten alcanzar un balance energético negativo, pero que tienen que seguir suministrando igual cantidad de micronutrientes y cumplir los criterios de calidad nutricional exigibles a cualquiera otra dieta3.
El tiempo que el paciente mantiene con cada tipo de dieta es variable; un mismo paciente puede pasar también por distintos tipos de dieta, dependiendo de la cantidad de peso a perder y el tiempo necesario para ello.
Las dietas hipocalóricas se dividen en distintos tipos, dependiendo de la restricción energética aplicada1,13,14:
– Dietas con restricción calórica leve: aportan al menos 1.200 kcal/día, que están indicadas en todo paciente con sobrepeso u obesidad que debe perder peso de modo gradual.
– Dietas con restricción moderada (con más de 800 kcal): debe aportar entre 1.000-1.400 kcal, siendo equilibrada y variada en su composición.
– Dietas con restricción severa que aportan entre 800-1.200 kcal/día. Están indicadas en aquellos pacientes que no responden de modo adecuado a las dietas de restricción calórica moderada y/o que necesitan bajar de peso de modo rápido. Es difícil que puedan cubrir las recomendaciones de vitaminas y minerales y que se ajustan a los hábitos alimentarios del obeso acostumbrado a ingerir volúmenes considerables de distintos alimentos.
– Dietas de muy bajo contenido calórico (VLCD), que habitualmente aportan entre 400 y 800 kcal. El término se refiere generalmente a las fórmulas comerciales que aportan además, los requerimientos mínimos diarios de vitaminas y minerales. Si estas dietas se obtienen a partir de alimentos naturales, se torna necesaria la utilización de suplementos vitamínicos y minerales.
Las VLCD se utilizan en casos de obesidades mórbidas. Requieren vigilancia estrecha e incluso en muchos casos la hospitalización. En este tipo de dietas los alimentos están muy limitados y el aporte vitamínico y mineral es insuficiente. Puede tener importantes complicaciones, como son la instalación de un desequilibrio hidroelectrolítico, hiperuricemias, deshidratación, hipotensión ortostática, dependiendo del grado de obesidad del paciente y de la situación fisiopatológica en el momento del tratamiento. Este tipo de dieta se recomienda por plazos no superiores a 3-4 meses15.
CARACTERÍSTICAS DE LA DIETA HIPOCALÓRICA EQUILIBRADA
En la primera fase del tratamiento dietético, la composición de la dieta no tiene un efecto significativo en la cantidad o velocidad de la pérdida de peso, bajo condiciones de un balance calórico negativo. Así, el factor que determina de manera más significativa la cantidad y la velocidad de pérdida de peso es el grado de balance energético negativo impuesto por la dieta. Esto se debe a que la pérdida inicial de peso se hace a expensas de masa grasa y masa magra y el efecto de la composición de la dieta en el tejido perdido es mínima. Durante esta fase del tratamiento, las consecuencias más significativas de la composición de la dieta son el efecto termogénico de los alimentos y sobre el grado de adherencia al régimen prescrito. También, la distribución de macronutrientes puede afectar a la sensación de hambre y tener influencia en el grado de cumplimiento de la dieta3,16. En las fases posteriores del tratamiento dietético, la composición de los macronutrientes puede influir en la mezcla de sustratos utilizados y en el balance de nutrientes, toda vez que la regulación metabólica es distinta para cada nutriente17.
Proteínas
Las recomendaciones diarias para un adulto normal son de 0,7-0,8 g/kg/día. Sin embargo, con una dieta hipocalórica se recomienda 1 g/kg/peso de proteínas de alto valor biológico, lo que supone entre 15 a 20% del valor energético total.
Las recomendaciones dietéticas en cuanto a alimentos proteicos incluyen aquellos de menor contenido lipídico como el pescado blanco, carnes blancas, lácteos descremados y legumbres1,9.
Hidratos de carbono
El aporte de hidratos de carbono debe constituir el 50 ó 60% de las calorías totales. Se recomienda restringir los azúcares solubles, como la sacarosa y consumir hidratos de carbono ricos en almidón y fibras para lo cual se debe aumentar en proporción el consumo de pan, arroz, pastas, verduras, hortalizas, patatas y legumbres9,18. Estos alimentos son ricos en hidratos de carbono complejos, y van acompañados de una cantidad elevada de fibra dietética. Esta tiene un importante efecto saciante, lleva más tiempo para comerlos y además ayudan a prevenir el estreñimiento y parece tener un papel beneficioso sobre el metabolismo lipídico1.
Actualmente, la idea de que los hidratos de carbono son promotores del sobrepeso puede ser dejada de parte. Esto se debe a que la capacidad del organismo para almacenar los hidratos de carbono es limitada y está bien controlada, así la oxidación de hidratos de carbono se ajusta a la cantidad ingerida, a diferencia de la grasa cuya regulación metabólica es deficiente17.
Lípidos
El contenido graso de una dieta hipocalórica equilibrada no debe sobrepasar el 30% de la energía total, incluyendo en este porcentaje un consumo prioritario de aceite de oliva, por su riqueza en componentes antioxidantes y su conocido efecto beneficioso en la hipertensión arterial, perfil lipídico y glucémico en pacientes obesos1,9.
El elevado número de estudios epidemiológicos evidencian que la alta representación de grasas en la dieta promueve el desarrollo de obesidad. La importancia de la grasa en el aumento de grasa corporal adviene de dos aspectos fundamentales8,19:
– Se ha visto que dietas ricas en grasa inducen a un aumento del consumo de alimentos superior a las dietas ricas en hidratos de carbono, debido principalmente al poco efecto saciante, densidad calórica de los alimentos ricos en grasa, y procesamiento postabsortivo.
– El segundo aspecto se refiere a la relación existente entre una situación de balance energético positivo y el balance graso, ya que al contrario de las proteínas y hidratos de carbono, la regulación metabólica de los lípidos no es tan eficiente, siendo utilizada o almacenada en respuesta a las variaciones diarias del balance energético.
Vitaminas y minerales
Las vitaminas, minerales y oligoelementos son constituyentes imprescindibles de una dieta equilibrada, debiendo ser administrados durante un régimen hipocalórico en la obesidad. El suministro de estos elementos se torna deficiente cuando el aporte calórico es inferior a 1.200 kcal, por lo que puede ser aconsejable la suplementación vitamínica y mineral en dietas inferiores a 1.200 kcal, mantenidas por largos períodos de tiempo1.
DIETAS MÁGICAS O POPULARES
A lo largo de los años se han desarrollado o incluso se han inventado diversos tipos de dietas populares para conseguir una pérdida de peso rápida e eficaz que en muchos casos es fruto de una búsqueda de beneficios económicos, más que la promoción de una dieta sana e equilibrada.
Estas dietas o combinaciones de alimentos que prometen la solución para la pérdida de peso están basadas en principios científicos infundados o en el mejor de los casos no demostrados científicamente20. El uso terapéutico de las denominadas “dietas milagrosas” carece de validez científica en el tratamiento de la obesidad, ya que en la mayoría de los casos, pacientes obesos que se han sometido a estas dietas de moda, a la pérdida de peso le sigue una recuperación ponderal mayor que el adelgazamiento obtenido, y en el peor de los casos, carencias nutricionales y alteraciones metabólicas que pueden conducir a enfermedades severas e incluso hasta la muerte.
Aspectos comunes
La mayoría de las dietas mágicas poseen algunos aspectos en común21:
– Están prescritas por personas ajenas al campo de la nutrición.
– Tienen una descripción muy imprecisa.
– Auguran elevadas promesas de pérdida de peso para la motivación del paciente.
– No poseen eficacia comprobada.
– Poseen refutables fundamentos dietéticos.
Las “dietas milagrosas” destinadas a tratar la obesidad aparecen en épocas del año como la primavera y verano. Las revistas y semanarios ocupan la mayor parte de su redacción a temas relacionados con dietas de adelgazamiento, incluso se publican monográficos en los que se atrae la atención del consumidor.
La diferencia de llevar a cabo una “dieta milagrosa” o una dieta hipocalórica equilibrada avalada por un experto en nutrición es muy clara: con las dietas milagrosas existe la posibilidad de poner en riesgo la salud. Por tanto, es muy importante aprender a identificar este tipo de dieta y conocer el peligro de llevarlas a cabo.
Clasificación
La clasificación de las dietas mágicas puede hacerse desde múltiples y variados puntos de vista, según las características de sus componentes, efecto conseguido, procedencia, composición o fundamento al que atribuyen su eficacia20. Se pueden encontrar21-23: Dietas hipocalóricas desequilibradas: en estas se incluyen la dieta de la Clínica Mayo, Dieta “toma la mitad”, Dieta Gourmet, Dieta Cero. Estas dietas provocan un efecto rebote que se traduce en un aumento de masa grasa y pérdida de masa muscular, existiendo una adaptación metabólica a la disminución drástica de la ingesta energética, que se caracteriza fundamentalmente por una disminución del gasto energético. Estos regímenes suelen ser monótonos, además de presentar numerosos déficits en nutrientes sobre todo si se prolongan por largos períodos de tiempo.
Dietas disociativas: Dieta de Hay o Disociada, Régimen de Shelton, Dieta Hollywood, Dieta de Montignac, Antidieta, etc. Se basan en el fundamento de que los alimentos no contribuyen al aumento de peso por sí mismos, sino al consumirse según determinadas combinaciones. No limitan la ingesta de alimentos energéticos sino que pretenden impedir su aprovechamiento como sustrato energético con la disociación.
Dietas Excluyentes: se basan en eliminar de la dieta algún nutriente. Estas dietas pueden ser: i) ricas en hidratos de carbono y sin lípidos y proteínas, como la Dieta Dr. Prittikin y la Dieta del Dr. Haas; ii) ricas en proteínas y sin hidratos de carbono: Dieta de Scardale, Dieta de los Astronautas, Dieta de Hollywood y la Dieta de la Proteína Líquida. Producen una sobrecarga renal y hepática muy importante; iii) ricas en grasa: Dieta de Atkins, Dieta de Lutz. Se conocen como dietas cetogénicas. Pueden ser muy peligrosas para la salud, produciendo graves alteraciones en el metabolismo (acidosis, cetosis, aumento de colesterol sanguíneo, etc.).
Descripción
Dieta de la Clínica Mayo
La dieta de la Clínica Mayo ha sido famosa durante muchos años y a pesar del nombre referente a la Clínica Mayo, esta institución no se identifica con este régimen dietético. Consiste en seguir una dieta en la que se elimina el consumo de productos lácteos y se consumen huevos, carnes y guarniciones de verdura. Las bebidas permitidas son el té o el café. Esta dieta aporta entre 600 y 800 kcal y reduce de manera importante la ingesta de calcio dietético21.
Dieta disociada de Hay
La Dieta Disociada o separada de Hay tuvo su inicio entre los años 1900 y 1920. Aunque no es la dieta mágica más peligrosa, es la dieta más famosa realizada en estos últimos años. Sostiene la teoría de que los hidratos de carbono no pueden ser consumidos junto con las proteínas, ya que las proteínas se digieren en medio ácido y los hidratos de carbono en medio alcalino. En principio, este tipo de ingesta es casi imposible, porque no existen alimentos que solamente contengan proteínas o hidratos de carbono. Esta dieta carece de fundamento científico y los resultados obtenidos se deben a una menor ingesta de energía.
Este régimen dietético conlleva fundamentalmente a una pérdida progresiva de la motivación para ingerir alimentos, ya que cada día al paciente sólo le está permitido la ingesta de un solo alimento, aunque en cantidades elevadas20.
Dieta de Atkins
Este tipo de dieta pertenece al grupo de dietas milagrosas llamadas científicamente “dietas cetógenas”. En las dietas cetógenas se retira absolutamente el consumo de hidratos de carbono y se potencia el consumo de proteínas y grasas. Como se ha dicho anteriormente, el consumo de hidratos de carbono es la principal fuente de energía del organismo, es el primordial sustrato energético. Cuando el organismo no dispone de este nutriente para obtener energía empieza a quemar las grasas por una ruta metabólica muy particular, produciendo cuerpos cetónicos, que se utilizarán como moneda energética a falta de hidratos de carbono. El resultado es el aumento en sangre de cuerpos cetónicos y sus productos de desecho, entre ellos la acetona21,23. En esta dieta, se prohíbe el consumo de leche, frutas, casi todas las verduras, pan, pasta, cereales, arroz, féculas, legumbres, azúcar, dulces, etc. Sólo se pueden tomar carnes, pescados, huevos, embutidos, algunos quesos, café, e incluso se permite la toma de grasas, aceites, vísceras, mariscos y en algunas ocasiones alcohol. Este tipo de dieta provoca la falta de apetito, cetosis en sangre, halitosis o acetona en aliento, y en algunas situaciones, riesgo de afección cardiovascular por exceso de consumo de grasas o sobrecarga en la función renal por la exagerada ingesta de proteínas. Este tipo de dieta conlleva una rápida pérdida de peso durante los primeros días, debido a la pérdida de glucógeno utilizado como sustrato energético y agua. El seguimiento de este régimen conduce a una disminución acentuada del apetito, por lo que el paciente disminuye significativamente su ingesta alimentaria. Además del desequilibrio en el metabolismo glucídico, esta dieta produce otras alteraciones donde se destacan también el aumento del colesterol plasmático, debido a la elevada ingesta y disponibilidad hepática y plasmática de lípidos; aumento del ácido úrico plasmático debido al aumento del catabolismo proteico para la obtención de energía23. El rápido aumento de peso que se produce al interrumpir este tipo de dieta, se debe fundamentalmente a la reposición de los niveles de glucógeno y agua previos al inicio del tratamiento. En la última revisión científica a las distintas dieta populares20, incluyendo la Dieta del Dr. Atkins, se revisan los estudios realizados de forma a validar científicamente esta dieta, concluyéndose que los estudios llevados a cabo fueron de poca duración, donde participaron pocos pacientes, carecían de grupos control, y eran dietas no definidas.
Dieta de Montignac
La Dieta de Montignac está basada en la prohibición del consumo simultáneo de alimentos que aportan hidratos de carbono y alimentos que aportan grasas. De la dieta se eliminan todos aquellos alimentos que contienen estos dos nutrientes, como es el caso de la leche entera o semientera. La dieta prohíbe el consumo de azúcar, el pan (excepto el integral), patatas, pastas y arroz, alimentos considerados como un veneno. En cuanto a la fruta, sólo se permite consumirla sola y antes de las comidas para evitar una fermentación en el intestino, afirmación que todavía hoy los científicos insisten que es falsa24. Los principios que acogen a este régimen están completamente errados, como el resto de las dietas, la de Montignac no deja de ser en último término una dieta hipocalórica y se fundamentan en criterios tan pintorescos como que las calorías no cuentan. Es una dieta muy semejante a la Dieta de Atkins, con la diferencia que en la de Montignac, está permitido el consumo de bebidas alcohólicas25.
Dieta de Haas
En esta dieta el 80% de toda la ingesta debe proceder principalmente de hidratos de carbono (cereales, legumbres, hortalizas y frutas), reduciendo el consumo de alimentos que aporten proteínas. Esta dieta puede ocasionar carencias en vitaminas liposolubles y proteínas. El resultado es la pérdida de peso por ser una dieta hipocalórica en la que tras su abandono, la recuperación ponderal es inmediata25.
Dieta “toma la mitad”
Basada en ingerir la mitad de los alimentos que habitualmente se comen. Desde luego que se pierde peso, pero también se reduce a la mitad la ingesta de nutrientes esenciales para mantener un buen estado de salud21.
La cura de Waerland
Se caracteriza por consumir agua fresca de manantial, patatas, apio, semillas de lino y hortalizas exclusivamente. Esta dieta consiste en una cura de hambre muy drástica y el consumo calórico total no supera las 600 kcal/día. Una vez finalizada la dieta la ganancia de peso está garantizada, especialmente en la persona obesa22.
Dieta disociada de Hay. Régimen de Antoine
Consiste en comer cada día de uno de los grupos de alimentos, es decir, los lunes sólo carnes, los martes sólo lácteos, los miércoles sólo fruta, los jueves sólo huevos, etc. El régimen se realiza durante una semana y se repite una vez al mes. Los resultados prometidos son de una pérdida del orden de 4-5 kg por semana20,25.
Dieta del ejército israelí
Consiste en tomar sólo un tipo de alimento durante dos días seguidos, por lo que sobrevivir con este tipo de dieta puede resultar toda una hazaña en la vida de la persona que decida llevarla a cabo. Los resultados son la pérdida de peso, y como en el resto de este tipo de dieta, la ganancia de peso posterior al abandono de la dieta es alarmante22.
La antidieta
Resulta curioso que los inventores de esta dieta, no sólo se conformasen con separar el consumo de alimentos y fomentar una dieta desequilibrada, sino también sostener que la hora del día influye positiva o negativamente en la ingesta del alimento. De esta manera, en la antidieta importa el tipo de alimento consumido y la hora de la toma. En este caso, los hidratos de carbono y las proteínas no se pueden consumir de forma conjunta, se debe consumir muy poca grasa, se establecen horarios para tomar los diferentes tipos de alimentos, incluye alimentos que elimina toxinas del cuerpo; considera el vinagre un veneno que fermenta las digestiones así como el pan blanco, el azúcar y la leche24,25.
Dieta de Rafaella Carra
La autora de este libro, artista muy conocida, sostiene la teoría de no mezclar hidratos de carbono con proteínas, hipótesis ya aportada en anteriores dietas. Además, aporta consejos totalmente dotados de irracionalidad, como que todo lo que se consume antes de las 8 horas de la mañana no engorda y que la fruta debe consumirse dos horas antes o después de las comidas principales para que no engorde24.
Régimen de Scarsdale
Está basada en la eliminación del consumo de grasas y aumento del consumo de alimentos proteicos magros, frutas y verduras. Por otro lado, prohíbe el consumo de leche, pan, arroz, patatas, dulces, aceite de condimento, alcohol y zumos de frutas. Además, sólo se puede tomar entre horas zanahoria y apio. La dieta se lleva durante catorce días sin hacer ningún tipo de modificación21.
Dieta de Hollywood
Dieta estricta en la que sólo se permite ingerir un máximo de 600 kcal y se retira el consumo de hidratos de carbono. Esta dieta puede producir cetosis, problemas renales y deficiencias en vitaminas y minerales. La Dieta Hollywood, es una dieta llevada a cabo durante unos pocos días, con un aporte calórico inferior a 1.000 kcal/día, a base de alimentos proteicos, por lo que se considera con efectos negativos en la función renal u otras25.
Dieta de la proteína líquida
Esta dieta consiste en tomar una solución de proteína obtenida a partir de piel de vaca (colágeno). En Estados Unidos ocasionó más de 60 muertes debido a causas diversas, aunque se sabe que la digestión de esta proteína destruye aminoácidos esenciales como el triptófano24.
Monodietas o dietas de un único alimento
Dentro de este tipo de dieta se encuentran: la dieta del pepino, dieta de los cacahuetes, dieta del arroz, dieta de la patata, dieta del pollo, dieta del jarabe de arce, dieta del pomelo, dieta del marisco, dieta del melocotón, cura de las uvas, dieta de la piña, dieta del ajo, etc. Todas ellas consisten en tomar un sólo alimento y obtener resultados maravillosos en la pérdida de peso. Constituyen un grupo de dietas milagrosas aburridas, monótonas y en algunos casos peligrosas, ya que la deficiencia en numerosos nutrientes es una clara evidencia. La pérdida de peso se obtiene por consumir menos calorías y convertir la hora de comer en un total aburrimiento20,21,25.
La Dieta de los Astronautas
Es una dieta muy hipocalórica basado en verduras y un poco de carne a la plancha o un huevo. El aporte calórico total de este régimen se sitúa en 400 a 500 kcal al día, muy deficiente en todos los macro y micronutrientes25.
La Dieta del Dr. Prittink
Es una dieta compuesta por cereales, frutas y verduras que se hizo muy famosa en Estados Unidos. Es una dieta muy deficiente en proteínas de elevado valor biológico y lípidos. Además es deficiente en vitaminas del complejo B, calcio y hierro20,21.
Dieta vegetariana
Es un tipo de dieta no utilizada fundamentalmente en la obesidad, pero también se utiliza para la pérdida de peso. Existen dos tipos de dieta vegetariana, concretamente26:
– La dieta ovo-lácteo-vegetariana, que permite la ingesta de leche y huevos además de todos los productos de origen vegetal. En lo que respecta al suministro diario de hidratos de carbono y lípidos, este tipo de dieta no presenta ningún inconveniente, dado que los alimentos ingeridos en la dieta vegetariana aportan estos dos macronutrientes. En lo que se refiere al contenido proteico, la ingesta de alimentos vegetales conjuntamente con lácteos y huevos puede suministrar diariamente las cantidades recomendadas. Sin embargo, se puede producir anemia perniciosa, además de alteraciones del sistema nervioso. Por otro lado, la dieta ovo-lácteo-vegetariana, puede producir déficit de hierro, ya que este mineral se encuentra en mayores cantidades en los alimentos de origen animal como las carnes, así como su absorción está favorecida en estos alimentos.
– La dieta estrictamente vegetariana, en que sólo se ingieren alimentos de origen vegetal. Al igual que la dieta ovo-lácteo-vegetariana, no se producen deficiencias de lípidos e hidratos de carbono. Con relación al aporte proteico, este se podrá realizar de forma correcta si el paciente conoce el contenido proteico de los distintos alimentos de forma a combinarlos para la obtención de proteínas con buena calidad biológica.
Dieta macrobiótica
La dieta macrobiótica constituye una forma extrema del vegetarianismo. Según esta teoría, los alimentos se clasifican en dos categorías: los alimentos Ying, pasivos, y los alimentos Yang, activos, y en que la salud depende del equilibrio en la ingesta de alimentos Ying y Yang. El sistema macrobiótico está constituido por diez dietas. Así, la microbiótica se constituye por 5 dietas, con cantidades decrecientes de alimentos de origen animal. Las otras 5 están constituidas exclusivamente por alimentos vegetales, con un aumento progresivo del consumo de cereales frente a las verduras y hortalizas. Este tipo de dietas conlleva a los mismos problemas que las dietas vegetarianas. En las dietas macrobióticas más estrictas, se producen deficiencias de vitaminas A, D, E, B12 y de minerales como el calcio y hierro. Además, esta dieta recomienda la disminución del consumo de agua que puede conducir a un estado de deshidratación, con alteraciones del equilibrio electrolítico y función renal27.
Dietas psicológicas
Afrontan los problemas psicológicos y emotivos que tienen muchas personas relacionados con la alimentación. Consiste en la manipulación psicológica, hipnosis, etc., como la Dieta mental, Psicodieta, etc25.
Dieta de la Sopa y de la Luna
Esta dieta también es llamada de Dieta de Adriane Galisteu, artista muy conocida en Brasil, que propone un menú variable de sopas calientes, heladas y dulces, siempre licuadas. Durante una semana, es el único alimento permitido en las 3 comidas, con repeticiones a intervalos de 15 días. Ocurre el adelgazamiento rápido, pero no asegura una cantidad equilibrada de nutrientes al organismo. La Dieta de la Luna recomienda el consumo exclusivo de líquidos durante 24 horas, a cada cambio de luna. Zumos y caldos son los únicos alimentos permitidos, siendo una dieta pobre en nutrientes. El agua facilita los procesos de digestión y excreción. La pérdida de peso depende de los alimentos elegidos28.
Dieta de Beverly Hills o Dieta de las Frutas
Productos como piña, papayo y sandía pueden ser ingeridos ad libitum. La dieta es aburrida y restringe la vida social del individuo. La pérdida de peso es el resultado de la pérdida de agua por la orina. Provocan carencia de vitaminas A, D, E y K28.
Dieta del Biotipo
Se basa en la ingesta de alimentos indicados para el tipo físico y temperamento, previendo un adelgazamiento de 5 kg/mes, sin flacidez. De acuerdo con la biotipología, todos los males, incluso la obesidad, pueden ser tratados con la alimentación. Se hace un test con el objetivo de identificar el órgano que se relaciona con la personalidad del individuo y, con el organismo equilibrado, la persona adelgaza con bajas posibilidades de flacidez y además con buena disposición. En esta dieta también se promete la cura de jaquecas, la tensión premenstrual e incluso la depresión. Promueve la pérdida de peso debido al bajo contenido calórico y grandes cantidades de fibras, pero las bajas cantidades de proteínas pueden provocar el agotamiento de las defensas imnunológicas28.
Dieta de los Vigilantes del Peso
No prohíbe ningún alimento, desde que sean respetadas las cantidades establecidas por el método. Permite las combinaciones de carnes, pastas, dulces y panes. Mantiene la proporción entre hidratos de carbono, proteínas y lípidos. Los seguidores de esta dieta son estimulados por las declaraciones de personas que fueron obesas, en reuniones y conferencias. Esta dieta puede ser utilizada por tiempo indeterminado porque ofrece menús equilibrados y todos los nutrientes necesarios. La pérdida de peso es gradual y tiene orientaciones de nutricionistas y de psicólogos28.
Dieta del Grupo Sanguíneo
Fue creada por el médico americano Peter D’Adamo, que defiende la existencia de una alimentación para cada tipo de sangre (A, B, AB y O), sin considerar el factor Rh negativo o positivo. La dieta muestra los alimentos que reducen o aumentan el peso, de acuerdo con una evaluación histórica de cada tipo sanguíneo. Por ejemplo, frutos del mar y espinaca son indicados para individuos del grupo O, legumbres y verduras para aquellos del grupo A, carnes para el grupo B y leche para el grupo AB. Por lo tanto, no es una dieta equilibrada. No existe una relación científicamente comprobada entre el tipo de sangre y la utilización de tejido graso. La prohibición de alimentos hace con que la dieta esté asociada con sensaciones de hambre y sufrimiento, e induce a la pérdida de masa libre de grasa, en vez de masa grasa28.
Dieta de los Puntos
El valor calórico de los alimentos es convertido en puntos. Las mujeres pueden ingerir 300 puntos por día y los hombres 400. Cada punto equivale a 3,6 calorías y las comidas deben contener hidratos de carbono, lípidos y proteínas. Es equilibrada y puede ser consumida por tiempo indeterminado, pero se torna inadecuada si el individuo no selecciona bien los alimentos, resultando deficiente en nutrientes esenciales28.
Dieta de la USP (Universidad de São Paulo)
Pese a que ha recibido este nombre, la USP no confirma la autoría de la dieta. Una cierta combinación de alimentos debe ser seguida por 2 semanas. Se recomienda el consumo de mucha proteína y casi ningún hidrato de carbono. Jamón, huevos y café solo sin azúcar son los ingredientes principales. Lleva a pérdida rápida de peso, pero no estimula la combinación de los alimentos, siendo carente en vitaminas A, B y C, y conlleva a aumento de los niveles de ácido úrico28.
CONCLUSIONES
Las dietas milagrosas son normalmente dietas sin fundamento, aunque es cierto que en algunas ocasiones se obtienen una parte de los resultados prometidos. Pero no hay que olvidar que la pérdida de peso conseguida es debido a que se consumen menos calorías, la alimentación se torna aburrida, se pierde el apetito y la ilusión de comer y sobre todo, existe un riesgo importante de recuperar el peso perdido de forma alarmante una vez se ha abandonado el tratamiento dietético, junto con desequilibrios y deficiencias nutricionales. El tratamiento de la obesidad es un proceso a largo plazo, en que no sólo está implicada la pérdida de peso, sino también la adquisición de hábitos de vida saludables, por lo que deberá ser llevado a cabo por facultativos sanitarios expertos en nutrición equilibrada y alimentación saludable.
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ACTUALIZADO:
En Diario Médico de hoy: "Operación Bikini":
Rescato algunos párrafos:
"La inmensa mayoría de las dietas milagro o son demasiado bajas en calorías, o no tienen hidratos de carbono, o están disociados. Por cualquiera de estas razones, el problema es que disminuye el tono muscular. Al haber pocas calorías para satisfacer la necesidad de 100-150 gramos de glucosa al día, la energía se obtiene del músculo". Así se rompe la proteína muscular y el hígado produce la glucosa necesaria. "Se pierde musculatura, peso y metabolismo basal. El gasto energético disminuye, con lo cual el efecto rebote está garantizado. Se recupera más de lo que se ha perdido y en forma de grasa", explica Clotilde Vázquez, jefa de la Sección de Nutrición Clínica y Dietética del Hospital Ramón y Cajal, de Madrid.
¿Cómo se reconocen estas dietas? Suelen prometer una pérdida rápida de peso de más de cinco kilogramos al mes -"dos kilos al mes es lo ideal; si la pérdida es mayor, se está perdiendo músculo", dice Vázquez-, aseguran conseguir resultados sin esfuerzo, y anuncian que no conllevan riesgos para la salud. Sin embargo, pueden provocar déficits de proteínas, vitaminas y minerales, y efectos psicológicos negativos, ya que alteran el sistema nervioso central produciendo una falta de serotonina que se traduce en insomnio, irritabilidad... Además, favorecen el efecto yo-yo.
Este tipo de regímenes, por tanto, favorecen una pérdida y una recuperación del peso igual de rápida, con la diferencia de que se gana más tejido graso, que cuesta más eliminar y se consigue un metabolismo alterado.
El problema de base es que la obesidad, el exceso de peso y la extrema delgadez comienzan a ser la constante en la población. El 44 por ciento de las mujeres con un IMC de 20 hacen dietas. Además, entre el 15 y el 20 por ciento de la población infantil padece obesidad y sobrepeso, al igual que la mitad de los adultos, de los que el 15 por ciento es obeso. "Hay una presión social brutal por la extrema delgadez. Por eso hay que tratar de combatir esos productos que se venden en herboristerías y farmacias... Hay muchos jóvenes que no tienen capacidad para resistirse a esa presión", dice Vázquez". Los farmaceúticos alertan sobre el uso de los productos milagro, "son una estafa al consumidor. En ocasiones pueden tener más relevancia al interaccionar con otros fármacos o provocar que el paciente abandone los tratamientos que realmente son eficaces", explica Aquilino García Perea, vocal nacional de Alimentación del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos.
Luis Beato, presidente de la Asociación Española para el estudio de los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA), explica que hay una menor demanda de atención por TCA: "nos tememos que la sociedad se ha hecho muy tolerante con la sintomatología de la anorexia y la bulimia. Se convive con estar continuamente a dieta". La obsesión por un cuerpo delgado afecta a los individuos en función de su personalidad. En unos puede aumentar la prevalencia de los TCA y en otros eleva la tasa de obesidad. "Se produce una obsesión y un descontrol por la ingesta, que llevan al aumento de peso".
"Según Ana Pastor, vicepresidenta de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria, "en primaria los pacientes hacen con frecuencia consultas para saber cómo pueden adelgazar. Se les realiza una encuesta para conocer su alimentación, su forma de cocinar y el ejercicio que realizan de forma habitual". Así, se hacen recomendaciones de cambios en la conducta alimentaria para mejorar los hábitos de vida y conseguir una reducción de peso que se mantenga a medio y largo plazo. "No recomendamos las dietas milagro”.
Estilo de vida
"La adquisición de hábitos alimentarios saludables previene la adquisición de TCA no especificados, como la ingesta compulsiva, la ortorexia, la vigorexia...", afirma Beato. Asimismo, hay que tener en cuenta que no todos los regímenes de adelgazamiento desembocan en un TCA, pero todos se inician con una dieta. Vázquez se muestra tajante: "Los milagros no existen. Desde el punto de vista saludable, las dietas milagro son iatrogenia. La obesidad es una enfermedad que causa muertes y enfermedades, y la grasa es un tejido inflamatorio con gran riesgo cardiovascular. La pena es que la población con sobrepeso ligero se pone a hacer dietas milagro y acaba siendo obesa".